4.5.06

Juego a ser otros

Cuando era pequeña siempre iba a pasar los fines de semana a casa de mis abuelos. No voy a entrar ahora en por qués, pero el caso es que a mí me gustaba, a pesar de.

El domingo por la tarde mi padre venía a buscarme con el coche, y ponía El Carrusel Deportivo. Yo, para huir de semejante horror, me inventé un juego. Con la cabeza apoyada en el cristal, iba mirando todo el rato a través de él. Cuando nos parábamos en un semáforo, o en un paso de cebra, o en un atasco, yo me fijaba en alguien concreto, sin importarme cómo fuera. Me servía cualquiera, con la condición de que no se pareciera a mí. Y entonces me imaginaba que era esa persona. Si por ejemplo era invierno, y hacía frío, y la persona estaba parada en una esquina con una bolsa aparentemente pesada en la mano, y en la otra llevaba un bastón, yo intentaba sentir el frío y el peso y dolor en la rodilla. Después, al arrancar de nuevo y dejarle atrás, me ponía de rodillas en el asiento, mirando cómo se alejaba de nosotros, y solo cuando desaparecía por completo podía volver a ser yo del todo.
Me parece a mí que es por eso que a veces, hoy que tengo casi treinta años, me pongo en el lugar de ciertas personas que son muy diferentes a mí y a la vez muy parecidas. Y solo cuando se alejan puedo ser objetiva e intentar entenderles, pero siendo yo.

23 comentarios:

nadadora dijo...

Qué lucidez.
Y que sepas que jugar a esas cosas es de rarunos.

vilipendia dijo...

Gracias. Tengo mis días, no te vayas a creer que todo el campo es orégano.
¿Raruna yo? Rarunos los demás, coño.

Manga Ranglan dijo...

Ese juego me encanta¡
Yo me limitaba a escuchar El Carrusel Deportivo.
Que poca vida interior tengo.

vilipendia dijo...

Lo suyo, señora MR, no es falta de vida interior. Pero vamos, ni de lejos, creo yo que leo su blog. Su problema es que le gusta el fútbol. Qué le vamos a hacer, nadie es perfecto... ;)

El Señor de la mente en blanco. dijo...

No nos engañemos. El juego de coche por antonomasia es buscarle el carácter a los coches por la forma de los faros. Seguro que hay más de uno que sabe de qué hablo...

vilipendia dijo...

Hombre, yo no pretendía engañar a nadie. Jugaba a los dos. Y al de las caras de los coches te enseñé yo a jugar (como a taaaantas otras cosas, aaay. Jeje). Lo que pasa es que hoy en dia ya no tiene tanta gracia, todos tienen cara de listos y malvados.
¿Alguien más sabe de qué hablamos?

Miranda dijo...

Bueno, supongo que eso te habrá ayudado a desarrollar eso de la empatía y esas cositas no??? no se, digo yo...
Mi padre odiaba el futbol (si si, increible pero cierto) y prefería poner música clasica...eso si q es volver raruna la infancia de un par de crios...a veces jugabamos a lo de "Fernando septimo usaba paletó" q no se si alguien en el mundo ha jugado alguna vez a eso y sabe de que hablo, en fin...ay!
Un besito...

vilipendia dijo...

Qué suerte que tu padre odiara el fútbol. En nuestro coche era o fútbol o M80 Radio...
¿Fernando séptimo usaba paletó? Eso debe ser algo castizo.
:P

nadadora dijo...

Nosotros no teníamos (ni nunca tuvimos) coche. ¿Se puede vivir así? ¿Es eso raruno también?

Manga Ranglan dijo...

Ops, yo también jugaba a "Fernando septimo usaba paletó", que era algo que generalmente atormentaba tanto al conductor como "La canción de cubo" de Barrio Sesamo. Cuando no podian más paraban el coche nos soltaban en una era, tiraban un balón y asi se libraban de Fernando y del cubo. Y nosotros tan contentos.

Miranda dijo...

Jajajajaja, alguien que jugaba a "Fernando septimo" ayy madre, q me da algo!! no era un invento de mi padre!! flipo! Yo llegaba hasta la "U" a velocidades vertiginosas ya cuando mi cerebro estaba apunto de echar chispillas
Y si Vili, me imagino q algo muy castizo debe ser...ni idea!

vilipendia dijo...

Joder si es raruno, nada. Así estás, todo el día arriba y abajo en trenes.

La imagino como una loca con su balón, doña MR. Y a sus papás respirando hondo. Jajaajaja.

(Qué raros sois los castellanos... Fernando Séptimo... JAJAJAAJAJA) :p

Manga Ranglan dijo...

Yo lo canturreaba por tierras astures o sea qu el origen castizo lo pongo en entredicho. Y conste que yo era parsimoniosa con el balón pero tenía buen regate.

vilipendia dijo...

Pues normal que lo ponga en entredicho entonces... (Yo también jugaba a fútbol, fíjese)

Miranda dijo...

Ahh, pues no va a ser castiza la cancioncita...bueeehh, me quedo mas tranquila...
Arriba y abajo en trenes, aviones, buses, metros...por eso estoy como estoy en estos dias de sedentarismo absoluto, como mucho el coche y hoy, en vuestro honor, cuando me monte en mi bolidillo cantaré Fernando Septimo sola en mi soledad, y me acordaré de mi padre (y de vosotras dos también, para hacer mas raruna aún la historia jejeje)
Un besillo

MM dijo...

Eso se llama empatía y es una cosa maravillosa pa andar por el mundo; enhorabuena.

vilipendia dijo...

Pos muchas gracias, mr. mm

Celestina dijo...

yo cuando juego "con otras personas" es a imaginarme cómo eran cuando eran jóvenes o cómo serán cuando sean mayores, dependiendo de su edad actual...
no sé xqué!
besitos!

vilipendia dijo...

Yo, en mi anterior trabajo, donde veía a cientos de personas a diario, jugaba con mis compañeras a imaginárnoslos desnudos. Y, a las parejas, "en actitud cariñosa"... Jajajaajjaaja...

i_computer_you dijo...

Vaya infancia más sosa (la mía). Yo jugaba a los anuncios y a lo de los coches tb... Pero eso de la empatía es algo genial. Sí, sí.

vilipendia dijo...

Qué bien :D

Eleder dijo...

Totalmente de acuerdo con MM :)

Y mis juegos con los coches eran bastante distintos: por ejemplo, el mítico juego de pronunciar todas las letras de cada matrícula, y maravillarnos ante las combinaciones simpáticas o simplemente eufónicas: "BI-O", "M-AS", "VA-LE"... Aún hoy me sorprendo haciéndolo, de vez en cuando... (y más sorprendo al que va al lado mío y me ve mirando a los coches y mascullando XD)

vilipendia dijo...

:D